
Hasta inicios del siglo XX, las mujeres elegían su lencería tomando en cuenta consideraciones sociales, aún en detrimento de su salud. El “qué dirán” tomaba una importancia desmesurada y un porte conforme a los dictámenes de la época aseguraba una buena reputación y un buen matrimonio. Hoy día, la mujer ha crecido a pasos agigantados y uno de los resultados de este renacer es la toma de decisiones propias y ¿por qué no? la elección de su lencería. Por eso, cada prenda íntima dice mucho de nuestro estilo y personalidad y nuestras compras, aún en la selección de nuestra ropa, se ven influenciadas por nuestro estado de ánimo y lo que queremos proyectar. Hemos descubierto que la confianza y sensualidad que puede emitir una de estas piezas al mirarnos al espejo es única. La razón por la cual se creó o inventó la ropa interior en los inicios fue por…